En resumen
Lugar:
Isla de Man, Reino Unido.
Distancia:
Exactamente 37,73 millas (aproximadamente 60 kilómetros).
Recorrido:
Rápido, exigente y único en el mundo del automovilismo. El legendario circuito del TT comienza y termina en Douglas y recorre vías públicas que atraviesan pueblos y zonas rurales, además de la icónica sección de montaña, donde no hay límite de velocidad.
Desde que debutó en el TT en 1996, John McGuinness MBE ha completado miles de vueltas al circuito de montaña del TT de la Isla de Man. Conoce como la palma de su mano cada una de sus cerca de 260 curvas, y sus 23 victorias en el TT dan fe de su extraordinario talento sobre dos ruedas. También disfruta de visitar la isla sobre cuatro ruedas, al volante de su 911 Carrera 4S de la generación 996.
Su historia de amor con la Isla de Man comenzó desde muy joven. Al crecer en Morecambe, un pueblo costero del norte de Inglaterra, McGuinness solía faltar a clases y escabullirse en el ferry que cruza el mar de Irlanda hasta el puerto de Douglas, acompañado de su BMX. En ese entonces, no imaginaba que algún día una curva del circuito de 60 kilómetros del TT llevaría su nombre.
Una conexión de toda la vida con el TT de la Isla de Man
"De niño soñaba con competir en el TT y, al final, he dedicado toda mi vida adulta a hacerlo", cuenta McGuinness, de 54 años. "Voy allí siempre que puedo, y dar una vuelta, en moto o en auto, nunca deja de emocionarme. Cada bache, cada rasante y cada curva esconden el secreto para mejorar el tiempo, además de historias de carreras pasadas.
"Cuando las vías están abiertas al público, la mayoría tiene límites de velocidad de 30 mph [48 km/h]. Durante una carrera, paso por esos mismos lugares a casi 190 mph [306 km/h], así que no siento la necesidad de buscar velocidad cuando voy en auto. Eso sí, no tiene nada de malo trazar bien las curvas. Cuando bajas del barco en Douglas, estás a unos cuatro semáforos y cinco minutos de llegar a la mejor franja de asfalto que existe".
Recorrer el circuito de montaña en un Porsche 911
McGuinness puede recitar la historia del TT como si fuera poesía en casi cualquier punto del circuito. "Incluso el tramo que viene después del salto de Ago es especial cuando las vías están abiertas. A la izquierda está el Secret Garden. Ros, su propietaria, recibe a personas famosas para que vean cómo es la vida a 170 mph [274 km/h]".
"He llevado allí a algunos amigos para que conozcan el TT", dice. Entre ellos menciona al embajador de Porsche Mark Webber, al periodista del motor y presentador de televisión Chris Harris, y a Neil Clifford, director ejecutivo de Kurt Geiger y coleccionista de autos, además de "algunos otros amigos de Porsche". "Todos se han tendido sobre el muro para verme hacer un caballito a toda velocidad durante una vuelta rápida. En el auto, es un tramo sin mayor emoción que se recorre en tercera. En la moto, voy a fondo en quinta, y sobre una sola rueda si sé que alguien me está mirando".
Curvas clave del circuito del TT de la Isla de Man
Después de frenar con fuerza en Quarterbridge, una de las curvas más lentas del circuito, el recorrido continúa junto al club de rugby. "Quarterbridge puede sorprenderte porque es la primera curva cerrada en la que hay que frenar y girar", explica McGuinness. "Después de esperar todo un año, con los neumáticos fríos y el tanque lleno, es fácil pasarse. En auto, es una pequeña rotonda; hay un restaurante de comida rápida en la esquina y una gasolinera por si la necesitas. En moto, la tomo en primera, paso cerca del borde interior y acelero a fondo hasta cuarta en la recta hacia Braddan Bridge".
Mientras el recorrido se dirige al oeste, hacia Laurel Bank y sus verdes orillas, basta con preguntarle qué hace sobre la moto para recibir la respuesta de siempre: "Voy a fondo en la marcha más alta". "Es un placer dar una vuelta a solas en un auto tan bonito. Normalmente voy en un auto de alquiler, lleno de amigos, camino a un restaurante para alejarnos de los boxes".
En la recta de Cronk-Y-Voddy, su Porsche le permite a McGuinness disfrutar del paisaje, algo que nunca pierde su encanto. "Normalmente voy a fondo en la marcha más alta por aquí, con la mirada fija en el horizonte y la moto siguiendo la parte más elevada de la carretera".
A toda velocidad por McGuinness's Corner
Después de la curva amurallada de Handley's, una curva suave a la izquierda pasó a llamarse oficialmente "McGuinness's Corner" en 2013. "Es una gran sensación tener una curva con mi nombre, sobre todo cuando piensas en quiénes más han recibido ese reconocimiento". ¿Cómo la toma? "A fondo, en la marcha más alta, en sexta y a 180 mph [290 km/h]", dice con una sonrisa cómplice.
Desde allí, el recorrido continúa hasta Ramsey Square, donde suele hacer una parada para tomar café y comer algo dulce en 'Hutch' o 'Dolce Vita'. "Es fácil estacionar y los pasteles son buenos. Además, el paisaje cambia cuando salimos de Ramsey y subimos a la montaña, donde el clima puede ponerse bastante duro".
De Ramsey a la sección de montaña
La curva a la derecha de Gooseneck marca el comienzo de la sección de montaña, donde no hay un límite máximo de velocidad. "Cuando la visibilidad es buena, puedes ver la carretera y el tráfico que viene en sentido contrario a kilómetros de distancia. No hay otro lugar igual en el mundo. En algunas partes, sobre la moto llegaría a 195 mph [314 km/h]".
Al pasar por Windy Corner, rodear Kate's Cottage y bajar hacia el famoso pub Creg Ny Baa, la velocidad vuelve a la normalidad, aunque el paisaje sigue siendo extraordinario. "Cuando ves Douglas abajo, sabes que casi has completado otra vuelta, aunque todavía falten algunos kilómetros. Esa vista es especial cada vez".
La larga curva a la izquierda de Brandish y la amplia curva cuesta arriba a la derecha de Hillberry marcan el final de los tramos abiertos. Luego vienen las zonas urbanizadas y la vuelta se vuelve más lenta al entrar en The Nook. "Es la única parte del circuito que no está abierta al público durante todo el año", explica McGuinness. "Está rodeada de árboles y permanece húmeda casi todo el año. Hay que recordarse que es momento de ir con calma: aquí podrías arruinar una buena vuelta por un error tonto".
The Nook vuelve a conectar con la vía pública en la rotonda de Glencrutchery Road, donde las tribunas y la torre de control permanecen vacías durante 11 meses del año. El límite de velocidad es de 50 km/h (30 mph) y, por lo general, la vida transcurre con tranquilidad.
Por qué el circuito del TT sigue siendo único
"Pero si subes los escalones durante la primera semana de junio, verás algo espectacular", concluye. "Nunca me cansaré de dar vueltas por este lugar. ¿Cómo podría hacerlo? Es la mejor carretera del mundo".