En resumen
- La exposición permanecerá abierta hasta el 17 de enero de 2027.
- Más de 30 vehículos, desde 1951 hasta la actualidad.
- “Raceborn Kids”, con actividades para niños y charlas sobre competición.
Hace setenta y cinco años, Porsche inició un capítulo que sigue definiendo la identidad de la compañía hasta el día de hoy: la competición. Con un Porsche 356 SL y el apoyo oficial de la marca, el fabricante de vehículos deportivos logró la primera victoria en el ámbito internacional, al vencer en su categoría en las 24 Horas de Le Mans. Esto marcó el comienzo de una trayectoria que abarcó circuitos, rallyes, subidas de montaña y pruebas de resistencia, tanto con un equipo oficial como con equipos cliente, pilar fundamental este último de Porsche Motorsport hasta la actualidad. El Museo Porsche dedica la exposición especial “Raceborn – 75 años de Porsche Motorsport” a esta historia. “Porsche es automovilismo, y el automovilismo ha forjado la identidad de Porsche que tenemos hoy. Dedicamos esta exposición a ese legado y a nuestra misión de futuro, mostrando la esencia de esta parte tan especial de nuestro ADN”, afirma Achim Stejskal, Director de Museo y Patrimonio de Porsche.
Con esta exhibición, el Museo Porsche adopta un nuevo concepto de diseño. Una cinta roja recorre la arquitectura del edificio como una pista de carreras, haciendo tangibles la velocidad y el dinamismo. Sigue las líneas e inclinaciones de la construcción y guía a los visitantes a través de seis áreas temáticas: categorías de competición, diversidad, innovaciones, hitos, personas y reglamentos. Cada perspectiva ilumina el automovilismo desde un ángulo diferente y se demuestra, por ejemplo, por qué los reglamentos impulsan el desarrollo en lugar de restringirlo, o por qué las carreras de clientes han desempeñado un papel significativo durante décadas.
“En la exposición, los visitantes se encuentran con 75 años de Porsche en competición desde perspectivas en constante evolución”, explica Tanja Schleicher, conservadora del Museo Porsche. “Nos alejamos deliberadamente de una cronología lineal y presentamos el automovilismo como una mentalidad que define la identidad, algo que inspira y conecta a las personas. Las piezas de la muestra se integran en un contexto más amplio: técnico, histórico, pero también sensorial y narrativo”.
Diálogo entre los orígenes y el presente
Un total de 31 vehículos conforman la base de esta exposición especial, pero no se presentan como objetos individuales. Cada vehículo representa un contexto, un campeonato, un desafío técnico, una época, una normativa, un equipo. “Cada coche narra una faceta propia del automovilismo, desde su construcción ligera y aerodinámica hasta la robustez crucial en la competición”, afirma Schleicher. Coches de carreras históricos y contemporáneos dialogan directamente a lo largo de la exposición.
El 356 SL simboliza los primeros éxitos internacionales, mientras que el monoplaza de Fórmula E 99X Electric ilustra la evolución del automovilismo ante las cambiantes condiciones técnicas. El Porsche 963 representa el mundo actual de los prototipos y las carreras de resistencia. Y estudios como el Cayman GT4 e-Performance ofrecen a los visitantes una idea de cómo se ponen a prueba los retos del futuro en la competición. “Estos vehículos no representan la dicotomía entre pasado y futuro; cada uno ofrece su propia respuesta a las exigencias de su tiempo”, explica Schleicher.
Automovilismo para todos: no se requieren conocimientos previos
El recorrido de la exposición comienza con un prólogo y continúa con las categorías de competición actuales, como la Fórmula E, las carreras de prototipos y resistencia, las pruebas de GT, los campeonatos monomarca y el automovilismo de base. Una pirámide explica la estructura de cada disciplina, mientras que un glosario introduce términos que pueden resultar familiares para los aficionados, pero que constituyen la base para una comprensión más profunda para muchos visitantes. La exposición contextualiza conceptos como el “BoP” (compensación de rendimiento) y ofrece orientación sobre este tema complejo. Entre las propuestas más llamativas figura una instalación lenticular que muestra cómo la evolución de los reglamentos ha condicionado el desarrollo de los vehículos de competición. Asimismo, un pequeño cine permite descubrir el trabajo del Museo Porsche en la restauración de automóviles históricos y plantea cuestiones como qué elementos deben conservarse, cuáles restaurarse y cómo mantener el equilibrio entre autenticidad técnica y conservación museística.
La exposición propone un recorrido basado en la experiencia. Más que explicar la competición, invita a vivirla desde distintos puntos de vista mediante recursos visuales, espaciales y sensoriales. “Nuestro objetivo no es explicar el automovilismo, sino hacerlo tangible desde diferentes perspectivas”, afirma Schleicher. “Solo mediante la interacción de estos puntos de vista se logra una comprensión más profunda”.
Programa complementario: charlas sobre automovilismo y “Raceborn Kids”
Cinco noches al año, el Museo Porsche invita a los visitantes a charlas sobre automovilismo que se impartirán en alemán. Los ponentes abordarán temas como los coches de carreras históricos, la Fórmula E y el trabajo entre bastidores en el mundo del automovilismo. Encontrará más información sobre los ponentes y las entradas en la página web del Museo Porsche.
La exposición también presta especial atención al público infantil mediante el programa “Raceborn Kids”, que incluye actividades, elementos interactivos, experiencias táctiles y sonoras, así como contenidos digitales para responder, de forma divertida, a preguntas como: ¿Por qué importa el peso? ¿Cómo funciona un equipo durante una carrera de 24 horas? ¿Por qué los reglamentos cambian un coche de carreras?