Porsche AG lamenta profundamente la pérdida de Hans Herrmann, expiloto de competición fallecido el 9 de enero de 2026 a los 97 años. Durante su trayectoria en el automovilismo, logró más de 80 victorias absolutas y de clase, la gran mayoría para Porsche. Herrmann no solo participó en las grandes carreras de resistencia y en los campeonatos europeos de montaña, sino que también realizó innumerables pruebas en el Centro de Desarrollo de Weissach.
"La partida de Hans Herrmann nos ha afectado profundamente", afirmó Thomas Laudenbach, Director de Porsche Motorsport. "Fue uno de los pilotos oficiales más exitosos de Porsche AG. Con su victoria en las 24 Horas de Le Mans en 1970, al volante del Porsche 917 junto a Richard Attwood, hizo historia". El fabricante de deportivos de Zuffenhausen le debe numerosos triunfos y el hito histórico de convertirse en un competidor serio en las carreras de resistencia.
Hans Herrmann nació el 23 de febrero de 1928. Se formó como pastelero con la intención de hacerse cargo del café de su madre, pero ese plan nunca se concretó: su talento y pasión estaban en el automovilismo. En 1952, el oriundo de Stuttgart disputó su primera carrera en circuito en Nürburgring con un Porsche 356 y ganó. Al año siguiente, obtuvo una victoria de clase en las 24 Horas de Le Mans con un Porsche 550 Coupé y se proclamó Campeón Alemán de Automóviles Deportivos. Mercedes-Benz lo incorporó entonces a su equipo oficial, donde fue compañero de Juan Manuel Fangio, Stirling Moss y Karl Kling.
En 1954, Herrmann continuó compitiendo para Porsche en categorías de menor cilindrada y logró victorias de clase con el 550 Spyder en la Carrera Panamericana y la Mille Miglia. Esta última es recordada por un momento espectacular: Herrmann pasó con su deportivo de motor central bajo una barrera ferroviaria que se cerraba. Más tarde convirtió la imagen en postal con la frase: "Hay que tener suerte".
Herrmann regresaba una y otra vez a Porsche
La suerte fue una constante en su carrera. Tras la retirada de Daimler-Benz del automovilismo, pasó años compitiendo con Maserati, B.R.M., Borgward y, repetidamente, Porsche.
En 1960, Olivier Gendebien y Herrmann triunfaron con un 718 RS 60 Spyder en las 12 Horas de Sebring, logrando la primera victoria absoluta de Porsche en una prueba del Campeonato Mundial de Automóviles Deportivos. Poco después, Herrmann y Joakim Bonnier ganaron la Targa Florio con el Porsche 718 RS 60 Spyder. Ese mismo año, fue celebrado como Campeón Europeo de Fórmula 2 con el Porsche 718/2. En 1962, se incorporó a Carlo Abarth como piloto oficial del constructor vienés desde 1963. En 1966, regresó al equipo oficial de Porsche junto a Jo Siffert, Vic Elford, Rolf Stommelen, Udo Schütz y Gerhard Mitter.
Una victoria para la historia
En 1970, Herrmann afrontó la carrera más dura de su vida con el Porsche 917 en las 24 Horas de Le Mans. "En 1969, perdí la victoria por muy poco frente a Jacky Ickx tras adelantarnos varias veces en la última hora y media de carrera. En 1970, Ferdinand Piëch se aseguró de que tuviéramos un motor más potente y una verdadera oportunidad de ganar. Lograr la victoria exactamente un año después de haberla rozado fue especial. Además, fue la primera victoria absoluta de Porsche y mi última carrera", recordó Herrmann. Para aquel mes de junio ya había perdido demasiados amigos. Su esposa estaba preocupada y él mismo lo tenía claro: "No puede ser que tenga tanta suerte; en algún momento esta racha terminará".
El especialista en resistencia y monoplazas se convirtió en uno de los pilotos más fiables y constantes de la historia del automovilismo. Durante su carrera, compitió para muchos fabricantes, pero su vínculo más estrecho fue siempre con Porsche. Tras retirarse de la competición activa a los 42 años, acompañó al Museo Porsche durante décadas, participando en eventos de conducción en prestigiosos encuentros de automóviles clásicos en todo el mundo. Hans Herrmann deja a su esposa, Magdalena, dos hijos y un nieto.