La velocidad del sonido

Matt Morton es un célebre compositor que elabora bandas sonoras para películas muy especiales. Así es el hombre que puso música al vehículo lunar de la NASA.

Su estudio situado en un sótano de Columbus (Ohio) parece una cueva llena de cables, sintetizadores, teclados y computadores antiguos y modernos. Matt Morton ha compuesto aquí numerosas bandas sonoras que se alejan de lo habitual y que están, literalmente, fuera de este mundo. El músico de 43 años ha conseguido así hacerse un hueco en el mundo de las películas y los documentales con una firma claramente distintiva.

Entre sus últimas creaciones figuran una célebre banda sonora para un galardonado documental sobre el aterrizaje lunar del Apolo 11 y otra muy reciente que acompaña a un vídeo de Porsche sobre la primera experiencia del astronauta Charlie Duke con un vehículo eléctrico en la Tierra. La grandeza del compositor es su capacidad de transformar el sonido del vehículo en música.

La carrera profesional de Morton comenzó a los nueve años cuando empezó a tocar guitarra. A finales de la década de 1990, formó parte de una banda de rock que estuvo de gira por Estados Unidos durante nueve años consecutivos, tiempo durante el cual se convirtió en una especie de multiinstrumentista. Cansado de la vida itinerante, a su vuelta se instaló en Columbus y comenzó a escribir para sí mismo.

Comprometido con su trabajo

Perfeccionista y comprometido con la ciencia, Morton siempre compone música con un alto grado de compromiso. “Una de mis cosas favoritas cuando estoy trabajando en un proyecto es sumergirme en la historia.

El compositor Matt Morton.

“Creo que me gusta prepararme como un actor de método y realmente entiendo la importancia de lo que estoy haciendo para poder contar mejor la historia”, dijo Morton. “Entonces, para las películas sobre el vehículo lunar LRV y el Taycan, me interesé por la NASA y vi horas de contenido sobre la historia de Porsche. Solo así una persona puede comprender realmente el trasfondo de todo. Si va a salir de tu corazón, tienes que entenderlo”.

Sonido auténtico para la película Apolo 11

El trabajo de Morton en la película Apolo 11 le allanó el camino para su siguiente composición. Decidido como estaba a crear un sonido lo más auténtico posible, utilizó solo instrumentos que hubieran estado disponibles en 1969, incluida una reedición reciente del ahora legendario sintetizador Moog IIIc. Este primitivo y complejo sistema, que ocupa toda una pared del estudio con sus innumerables mandos y diales, fue utilizado por The Beatles y Keith Emerson, entre otros músicos, y ayudó a revolucionar la música pop hace medio siglo.

“La pieza de Porsche comienza prácticamente con la paleta que había compuesto para Apolo 11”, dijo Morton. “Aproveché varias capas del sintetizador Moog, la orquesta y el piano, pero a medida que avanza, después de las imágenes antiguas de la NASA, llegamos a la parte en la que Charlie Duke está a punto de conducir el Taycan y es entonces cuando surgen sonidos mucho más modernos, algunos de los cuales proceden del propio auto. Fueron varios los sonidos del Taycan que dejé inalterados, sin embargo, otros los descompuse hasta el punto que comenzaron a volverse muy parecidos a los que surgen de los sintetizadores. Un automóvil bien afinado puede sonar increíble. Simplemente di un paso más allá y transformé literalmente los sonidos de aceleración del Taycan en música, haciéndolos latir con el ritmo y dejando que su tono ascendente fuera dando impulso a la propia música”.

Taycan Turbo S, Austin, Texas, USA, 2021, Porsche AG
Taycan Turbo S.

Porsche le proporcionó a Morton 13 sonidos de muestra individuales del Taycan, desde el arranque y el motor en reposo hasta una fuerte aceleración y frenada. Y lo que encontró en ellos fue, no solo información sobre el presente o el futuro, sino sobre la propia historia de la marca.

“El Taycan imagina cómo sonaría una nave espacial del futuro. Pero, si prestas atención, también puedes escuchar el legado de los modelos clásicos de Porsche”, dijo. “Hay un poco de 911 y de autos de carreras de otras décadas. Pero también está el futuro. El hecho de que el Taycan exista y que la tecnología esté avanzando no significa que haya que olvidarse de la tradición. Porsche puede ser muchas cosas para mucha gente”.

Morton comprende y acepta esta dicotomía. No en vano, su estudio es una simbiosis de tecnología antigua y moderna. El Moog IIIc llegó al mercado poco después del 911, creando sus propios sonidos únicos, al igual que lo hizo el motor bóxer original de seis cilindros. Medio siglo después, la tecnología ha evolucionado mucho, pero la importancia de sus raíces está ahí y nuestro aprecio por lo original no debe cambiar.

El estudio de Matt Morton

“El diseño avanza y los nuevos productos son capaces de hacer cosas que los antiguos no pueden y viceversa. Creo que sería extraño si el Taycan intentara reproducir los sonidos de antaño porque, entonces, estaría tratando de ser algo que no es. En cambio, está haciendo algo totalmente diferente: tratar de ser el futuro. Esto es genial”.

La conexión emocional de Morton con el vehículo lunar LRV

La fascinación de Morton por el pasado y el futuro, no solo a través de la música sino también en todo el espectro de la ciencia y la tecnología, le permitió conectarse a un poderoso nivel emocional con la película sobre la misión Apolo. Su respeto por la NASA, la valentía de los astronautas y los continuos avances en movilidad que han hecho que el mundo de la ciencia ficción se convierta en realidad en la Tierra, fue toda una inspiración para él.

“El programa Apolo resultó ser un logro increíble y una gran parte de mi proceso consiste en transmitir cuán significativo fue. De ahí vino el tempo de la pieza. Grandes instrumentos de cuerda, una intensa reverberación y acordes amplios. Trato de no caer en exceso en la emoción, pero esto es complicado cuando trabajas con ex astronautas, la NASA y Porsche. El resultado es una carta de amor cinematográfica al vehículo lunar LRV”.

 

 

 

Artículos relacionados