Porsche rinde homenaje a los 50 años de sus modelos transaxle

Bajo el título “Forever Young. Celebrating Transaxle”, el equipo de Museo y Patrimonio de Porsche rinde homenaje a los 50 años de esta configuración mecánica en su gama con diversas exposiciones y perspectivas. La atención se centra en el espíritu de la década de los 80 y en la combinación de tecnología, diseño y automovilismo que caracterizó a esa época.

Hace medio siglo, Porsche llevó a la producción en serie una arquitectura mecánica que representa una visión diferente del equilibrio: el concepto transaxle. El fabricante de vehículos deportivos repasa toda una era en la que se vendieron casi 400.000 coches, de 1976 a 1995, impulsada por cuatro modelos de la marca: los 924, 928, 944 y 968.

Esa es la temátiva de la exposición “Forever Young. Celebrating Transaxle”, configurada de forma distinta a una convencional. “Hemos planificado una serie de pop-ups a lo largo del año: compactos, variables y con perspectivas cambiantes sobre la tecnología, el diseño, el automovilismo y el espíritu de la época”, afirma Iris Haker, Comisaria del Museo Porsche. “Un formato que sorprenderá con diferentes ángulos narrativos, no solo en Zuffenhausen, sino también en otros lugares seleccionados”.

La historia del transaxle comienza en la década de 1970, aunque su etapa más destacada fue posterior. En los años 80, el concepto cobra visibilidad y alcanza el éxito. Este es el periodo de mayor relevancia en la historia de los modelos transaxle, tanto desde el punto de vista tecnológico y de diseño como en la percepción del público. El 944, con su posicionamiento y su carácter, sabe llegar a la clientela, y la familia de modelos crece. Durante esta década, el concepto transaxle se convierte en algo más que una solución técnica: es la esencia de Porsche para toda una generación.

Desde el punto de vista cultural, los años 80 encajan bien con los modelos transaxle. En este momento, el mundo estaba muy tecnificado y destacaba por sus contrastes visuales. La cultura pop y cinematográfica convirtió a los deportivos en un tema de estilo de vida, al tiempo que los videojuegos y algunos formatos digitales ganaban cada vez más popularidad. La atmósfera entre luces de neón, optimismo e individualidad proporcionó un escenario ideal para los nuevos modelos de Porsche que salían al mercado. Con el principio transaxle, la marca puso de relieve que la identidad también surge del valor para cambiar.

Por un buen equilibrio

En Porsche, transaxle hace referencia a una disposición que persigue el objetivo de equilibrio en la dinámica de conducción: el motor se encuentra en la parte delantera y la caja de cambios junto al eje trasero. Ambos conjuntos están acoplados mediante un eje que transmite el par motor. Muchos conductores aprecian en estos vehículos su estabilidad en carretera y su buen comportamiento dinámico. Todos estos coches combinan deportividad y practicidad para el uso diario, algo también típico de Porsche.

Porsche 924 de récord y Porsche 924 Carrera GT prototipo (i-d), 50 años transaxle, Museo Porsche, Stuttgart-Zuffenhausen, 2026, Porsche AG
Porsche 924 de récord (izquierda) y 924 carrera GT prototipo.

Cuatro modelos y una década que los une

El inicio de la era transaxle supone al mismo tiempo la llegada de nuevos clientes. La historia comienza con el desarrollo del proyecto EA 425 en 1972. Un trabajo que había sido encomendado a Volkswagen —la propia marca lo descartaría más adelante, en 1974— y que fue retomado por Porsche, que se hizo cargo y acabó presentando en 1976 su propio vehículo deportivo. Había nacido el 924, un modelo que se fabricó en Neckarsulm y permaneció en la gama hasta 1988.

Porsche 924 Turbo, 50 años transaxle, Museo Porsche, Stuttgart-Zuffenhausen, 2026, Porsche AG
Porsche 924 Turbo.

En el año 1977 se presentó en Ginebra el 928, que se posicionó como un cómodo gran turismo. En este modelo se aplicó la lógica transaxle de forma consecuente a los largos recorridos: con un motor V8 de aleación ligera refrigerado por agua, chasis de aluminio y eje trasero Weissach. Un Porsche para cubrir grandes distancias a velocidades elevadas con total confort y dinamismo.

928 prototipo, túnel de viento, 1977, Porsche AG
Porsche 928.

Más adelante, en la década de 1980, el 944 se convirtió en el Porsche más popular dentro de la familia transaxle. Con potencia, manejabilidad y un diseño que transmitía a la vez equilibrio y deportividad, cerró la brecha existente entre los modelos de acceso y los deportivos clásicos de la marca.

944 S2, laboratorio de pruebas acústicas, 1988, Porsche AG
Porsche 944.

De 1991 a 1995, el 968 culminó una gama que se había desarrollado de forma constante durante casi dos décadas. Su motor de cuatro cilindros y 3 litros, con 240 CV, 305 Nm y un moderno sistema de distribución, reflejaba la madurez de principios de los años 1990. Este modelo ofrecía unas elevadas prestaciones combinadas con un comportamiento en carretera equilibrado y una buena aptitud para el uso diario.

968 Cabriolet, Porsche AG
Porsche 968 Cabriolet.

El diseño como reflejo de la época

Los modelos transaxle se crearon bajo la dirección de Anatole Lapine, con el apoyo de Harm Lagaaji, Wolfgang Möbius y Peter Reisinger. Los frontales planos, los faros retráctiles, los grandes portones traseros y unas líneas bien definidas caracterizan el diseño de los primeros vehículos y los diferencian de muchos otros deportivos de la época. Más adelante, el lenguaje de formas se vuelve más definido, la presencia aumenta y se acentúa el parecido familiar en la gama. No solo es importante el exterior; también en el interior muestran una voluntad de diseño que apuesta por la funcionalidad, la lógica ergonómica y la deportividad. Todo parece ordenado, centrado y, sin embargo, abierto a la individualidad. La disposición transaxle se mantiene clara en el esquema básico, pero deja espacio para configuraciones personales, con colores, materiales y detalles distintivos.

La competición como prueba de resistencia

En el automovilismo se pone de manifiesto lo robusto que es realmente un concepto bajo exigencia continua. A partir de 1979 comienzan las participaciones en el Rallye de Montecarlo, el Rallye Safari y el Rallye de Australia. En 1980, el 924 se alzó con el título en el campeonato estadounidense SCCA. En Le Mans, el equipo oficial compitió con el 924 GTP, donde los motores de cuatro cilindros demostraron su fiabilidad en 1980 y 1981. A partir de 1981, los equipos privados pudieron sacar a pista el 924 Carrera GTS y el 924 Carrera GTR. Walter Röhrl, entre otros, se puso a los mandos una versión especial de rallyes derivada de este modelo en el Campeonato Alemán de Rallyes.

Porsche 924 Carrera GTS, 50 años transaxle, Museo Porsche, Stuttgart-Zuffenhausen, 2026, Porsche AG
Porsche 924 Carrera GTS.

Un año temático en movimiento

Los modelos transaxle narran una etapa en la que Porsche se aventura a transitar nuevos caminos de forma consciente. El departamento de Museo y Patrimonio de Porsche, con su moderno concepto pop-up, vuelve a poner de relieve una época ya lejana. Las exposiciones recogen el espíritu de los años 80 como contexto cultural. Los interesados y los aficionados encontrarán información no solo sobre la gira pop-up, sino también sobre los fines de semana temáticos “Transaxle Meet”, en la página web del Museo Porsche, así como en la cuenta de Instagram @porsche.museum. El primer fin de semana de actividades “Transaxle Meet – Spring Edition” tendrá lugar los días 23 y 24 de mayo de 2026.

Resumen de las citas transaxle en el Museo Porsche

Exposición pop-up 944 y 968: 25/08/2026 – 04/10/2026

“Transaxle Meet – Fall Edition”: 3 y 4 de octubre de 2026

Exposición temporal del 928: 24 de noviembre de 2026 – 17 de enero de 2027

“Transaxle Meet – Winter Edition”: 12 y 13 de diciembre de 2026


Artículos relacionados

La historia del Porsche 928
Historia

La historia del Porsche 928

En 1977, un nuevo Porsche supuso una auténtica revolución para la marca. Tras años de desarrollo, el 928 había superado todas las expectativas.