No todos los coches de ciudad son iguales. Bueno, no según la estrella de YouTube y periodista del motor Matt Farah. Poco después de mudarse de Nueva York a la costa oeste de Estados Unidos, Farah se dio cuenta de que la deficiente infraestructura de Los Ángeles hacía que su viaje diario se pareciera más a una expedición por un sendero rural que a un trayecto normal por ciudad. Desde las monstruosas juntas de dilatación de la Interestatal 405 hasta las carreteras agrietadas del centro de Venice Beach, sólo su pick-up tipo “Baja” fue capaz de suavizar los diversos baches y protuberancias.

"Aunque hemos sido bendecidos con lugares como el Bosque de los Ángeles y los Cañones de Malibú, dos de los mejores lugares de la Tierra para conducir un coche deportivo, la ciudad en sí misma es una pesadilla", explica Farah. "La infraestructura se está desmoronando, las reparaciones rara vez son exhaustivas, las juntas de dilatación de las autopistas son la peor pesadilla para el propietario de un coche deportivo en una ciudad tan extensa como Los Ángeles, que está terriblemente abarrotada todo el tiempo. Puede ser un verdadero desafío para la poca altura de los deportivos modernos".

911 3.2 Carrera de 1987, 2019, Porsche AG
Foto: Larry Chen

Por eso su pick-up Raptor, con suspensión off-road y neumáticos de enorme perfil era una opción razonable. Pero, por supuesto, aunque los todo terreno tipo “Baja” se desplazan bien, no son adecuados para las estrechas calles de una ciudad, incluso si se trata de Los Ángeles. ¿Cuál fue la solución? Para Matt, la respuesta fue fácil: "Quería algo como el Raptor, pero más pequeño, así que la respuesta obvia fue un coche de rallye. Una vez que conduje el 911 Safari personal de Leh Keen, se me encendió la bombilla".

"Los Ángeles es una ciudad muy extensa y atestada todo el tiempo. Puede ser un verdadero desafío para los bajos deportivos modernos" Matt Farah, periodista del motor

Dos veces campeón del Grand Am Rolex GT y fanático de Porsche de toda la vida, Leh Keen ha pasado la última media década diseñando y construyendo el 911 Safari para las personas que quieren el vehículo definitivo para ir a cualquier parte. Matt tuvo la oportunidad de conducir el primer Safari construido por Leh (así es, el coche Nº 1) para su programa en la red /DRIVE y aunque Matt admite el concepto, "es totalmente diferente a lo que la mayoría de la gente piensa que deberías estar haciendo con un 911". Pero lo compró. "Le envié un cheque casi inmediatamente después".

Como parte de lo que se conoce como "El Proyecto Keen", Leh está encantado de buscar un coche donante para el cliente (el coche base debe ser un 911 Serie G de 1979 a 1989), o bien encontrar el suyo propio. Matt optó por la última opción ya que quería elegir "el color, el año y el interior".

Para Matt, era particularmente importante tener un Serie G de 1987-1989 con la caja de cambios G50, ya que "tiene un tacto más directo", así que se decidió por un 3.2 Carrera del 87 en llamativo rojo Cassis; un tono raro y retro que decidió conservar con tratamiento de la carrocería Xpel, en lugar de repintarlo, algo que la mayoría de los compradores eligen hacer cuando prepara un coche para rallye.

911 3.2 Carrera de 1987, 2019, Porsche AG
Foto: Larry Chen

Fue una decisión de la que Matt no estaba seguro al principio: "El color era en realidad un poco controvertido. Originalmente había planeado pintar cualquier coche que encontrara de azul Dálmata, que es probablemente mi color favorito de Porsche de todos los tiempos. Sólo buscaba un coupé limpio con una caja de cambios G50 y un chasis recto. Por suerte, el tipo al que le compré el coche no era exactamente Annie Leibovitz, y fotografió el coche a mediodía, lo que hace que el rojo Cassis parezca horrible; como el brillo de labios de Cyndi Lauper. No me convencía el color que veía en Instagram y dije que lo iba a pintar, lo que causó un poco de alboroto entre los puristas. Su precio era barato y parecía no tener nada mal. Cuando llegué allí para recogerlo y vi que el color era realmente increíble, decidí inmediatamente no pintarlo. A menudo recibo un "te lo dije" de los aficionados. Honestamente, creo que tengo algo que ver en que el rojo Cassis esté de moda otra vez".

Después de encontrar su inusualmente prístino coche donante, lo envió directamente a Keen en Atlanta para hacer un nuevo interior y la instalación de los elementos del chasis inspirados en un Baja. La lista de piezas parece un folleto de Tamiya: barras protectoras, soporte para faros auxiliares, planchas para la protección de bajos, retrovisores laterales modificados, parachoques recortados, llantas de competición Braid tipo Fuchs, suspensión Elephant Racing Safari, un diferencial Quaife de deslizamiento limitado y neumáticos BF Goodrich K02, los mismos que en su pick-up.

911 3.2 Carrera de 1987, 2019, Porsche AG
Foto: Larry Chen

Para el interior, Matt optó por lo que describe como un diseño agresivo: "Leh encontró la tela de los autobuses urbanos de Los Ángeles, de calidad industrial, y cuando la vi, me convenció inmediatamente. El coche venía con cuero completo de fábrica, de color Borgoña, y estaba en condiciones increíbles, por lo que pudimos conservar el revestimiento del techo, la parte superior de las puertas, la parte superior del salpicadero y las alfombrillas. Nos preocupaba que la tela de autobús no combinara con el cuero Borgoña, pero funcionó. La parte más difícil fue el volante de cuero de MOMO Prototipo a juego; le costó 20 intentos instalarlo y tuve un volante negro temporal como seis meses. Pero básicamente el concepto Pasha se ha convertido en una locura, y también es muy funcional porque esa tela está diseñada para durar 20 años en un autobús; probablemente durará más que el resto del coche".

Después de algunos trabajos en el motor, el coche estaba listo. El resultado no podría ser más diferente de lo que la mayoría de los conductores considerarían un "coche urbano", pero para Matt es perfecto. "Es literalmente mi medio de transporte diario. Hace poco cargué 80 kg de leña detrás de los asientos traseros. Es decir, no es para atacar los cañones o ir a un circuito, es para ir de tiendas, a la oficina, a hacer recados y luego a la tierra para divertirse. Es realmente la combinación de lo mejor de un vehículo tipo Baja y de un 911 refrigerado por aire".

Parece que los coches de ciudad no tienen por qué ser aburridos. Sólo tienen que estar en forma para el safari urbano de Los Ángeles.

Matt Farah en su 911 3.2 Carrera de 1987, 2019, Porsche AG
Foto: Larry Chen

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Fotos: Larry Chen

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