El sol bajo de la mañana aporta un ambiente tranquilo a las colinas de la región vinícola de Franciacorta. Una neblina ligera cubre con un filtro amarillo la pintoresca provincia en las estribaciones de los Alpes lombardos. De repente, un Taycan negro acelera desde una rotonda, deja atrás un pueblo y gira a la derecha para adentrarse en un camino. Ha llegado a su destino: Porsche Experience Center Franciacorta, un centro de experiencias de la marca con una superficie de 60 hectáreas, tres zonas de pruebas en circuito, un paddock con 29 boxes y un centro de atención al cliente con estaciones de carga rápida.
Andrea Siviero, informático nacido en Milán y responsable de Comunicación del club Registro Italiano E-motion en sus horas libres, se baja de su Taycan GTS Sport Turismo. “Es un placer volver aquí”, dice con una sonrisa en los labios. “Este Porsche Experience Center es una especie de hogar para nuestro club. En mayo firmamos aquí el acta de constitución”. Este sábado, además, es el punto de partida de la primera salida conjunta. Poco a poco, van llegando los 131 participantes. Todos parecen conocerse bien y se percibe un ambiente muy alegre.
Los miembros del club vienen acompañados de sus familias y se reparten en 73 vehículos. Ahora, inician su primera aventura con 42 Taycan y 31 Macan en todo tipo de versiones: con tracción trasera o tracción total, en versiones S, Turbo S e incluso dos Turbo GT. Seis de los coches brillan con una pintura individualizada del programa “Paint to Sample”, y también están representados colores especiales como el verde Fjord, el amarillo Signal y el azul Moonlight metalizado. Algunos Macan están equipados como los modelos de preestreno que se presentaron en exclusiva ante algunos clientes interesados antes de su lanzamiento al mercado.
Además, están los dos Taycan Turbo GT con paquete Weissach que participan en el Porsche Taycan Rush Championship, un campeonato fundado en 2025 por Porsche Italia. Allí, los participantes completan vueltas rápidas con los vehículos donde no solo cuenta la velocidad, sino también la gestión de la energía y el respeto a las zonas de velocidad reducida. Hoy, sin embargo, los Turbo GT circulan junto a otros deportivos eléctricos por las autopistas rumbo a Austria. Es una reunión de la élite eléctrica.
Los orígenes del club
Primera parada en un área de descanso. Mientras tomamos un café espresso, Siviero nos cuenta cómo surgió el club: “En 2021, durante la pandemia, algunos de los primeros propietarios del Taycan intercambiaron opiniones en un chat. Hablaron del vehículo, del software y de las mejores opciones de carga en Italia. Entre ellos estaba Massimo, nuestro actual Presidente”. Massimo Piccinno lleva más de 30 años conduciendo vehículos Porsche, cuenta con una amplia red de contactos en Porsche Italia y compró en 2015 su primer coche eléctrico. Más tarde le siguieron dos Taycan y un Macan. Con esta experiencia, a menudo podía servir de ayuda a la pequeña comunidad, y el grupo fue creciendo. “De un puñado de personas afines pasamos a ser 60”, recuerda Siviero. “En un momento dado, alguien preguntó: ‘¿por qué no convertimos esto en un club Porsche oficial dedicado exclusivamente a los coches eléctricos?’”. La idea no solo convenció a la propia comunidad, sino también a Porsche Italia.
Ahora, el nuevo club sale de ruta por primera vez. La siguiente parada es Brixen, en el Tirol del Sur. Unos 250 kilómetros en casi tres horas de viaje. Nuestro Macan Turbo acelera en dirección este por la autopista de tres carriles. El sol va subiendo hasta alcanzar una temperatura ambiente de 28 grados centígrados. Nubes de algodón en el cielo azul. Pasamos volando entre campos de remolacha azucarera y de maíz, mientras viñedos y cipreses nos acompañan en el camino. En Avio, un pequeño municipio al este del lago de Garda, el valle se estrecha y encontramos un primer castillo vigilando la ladera. Más al norte nos espera el primer atasco y el sistema de navegación nos desvía brevemente a la carretera nacional paralela. Por fin, entramos en terreno Porsche. Sin tráfico, con la carretera despejada y repleta de curvas. Poco a poco, pero con firmeza, se va dibujando ante nosotros el panorama de los Dolomitas, mientras disfrutamos de la potencia eléctrica.
En Brixen hacemos una parada para almorzar y cargar la batería. Mientras el grupo disfruta de la comida típica tirolesa, los deportivos se cargan junto a una nave industrial. ¿73 vehículos a la vez en la red pública? Imposible. Por eso ya hay esperando dos unidades móviles con turbocargadores Porsche, que normalmente se utilizan en los circuitos europeos, pero que hoy están a disposición del exclusivo club Porsche. En cada unidad, baterías de litio de 14 toneladas suministran 2,1 MWh de energía a diez cargadores rápidos con una potencia de hasta 280 kW para que para que todos los asistentes puedan continuar su viaje con la batería a tope.
Encuentros durante la carga
Es hora de conocer a algunos de los participantes. En las numerosas charlas, se pone de manifiesto que el grupo de viajeros es muy diverso en cuanto a edades, profesiones y aficiones, pero todos comparten la pasión por los deportivos eléctricos de Porsche. En su mayoría lo hacen con toda la familia, ya sean productores musicales, empresarios del sector tecnológico o fabricantes de bebidas saludables. O incluso estudiantes, como Carlotta Pinoli, de Merate, cerca de Milán. “En Alemania conduje más rápido que nunca en mi vida”, relataría más tarde eufórica. Davide de Cicco, un industrial de Lugano, ha venido con su esposa Maria Chiara y el menor de sus cinco hijos en el Taycan 4S Cross Turismo. Edoardo tiene nueve meses, por lo que se trata del participante más joven con diferencia.
¿Y por qué es tan especial este club? “Por las personas y por la energía que hay entre nosotros”, afirma el presidente Massimo Piccinno. “Aquí el ambiente es muy desenfadado. Siempre digo que no entras en un club, sino en una familia. Nuestros miembros tienen entre veintitantos y setenta y tantos años. La mentalidad es enérgica, abierta a la innovación y positiva ante los cambios, y esta actitud forma parte de nuestra pasión. La consecuencia lógica es un Porsche eléctrico”.
Andrea Gruppach, Presidente de la Asociación Italiana de Clubes Porsche, lo confirma: “En Registro Italiano E-motion también hay muchos jóvenes y familias. Los Porsche eléctricos son perfectos para ellos”. En otros clubes, a menudo hay piques durante las rutas para ir lo más rápido posible. “Aquí es diferente: te tomas tu tiempo, conduces sin prisa e incluso disfrutas durante la carga. Es una forma distinta de viajar”.
Paso por los Alpes
No es de extrañar que el viaje se prolongue dos horas más de lo previsto, y no por los tiempos de carga, sino porque todos disfrutan de la comida, de la convivencia... En definitiva, de un sábado sin obligaciones. Pero ahora viene la parte más atractiva del recorrido. El camino a Sterzing, en el norte del Tirol del Sur, es disfrute en estado puro. Llegamos a una carretera ascendente, de dos carriles y con curvas. Aceleración, cambio de pesos, frenada precisa... aquí sí se notan las cualidades de un deportivo. Luego subimos al Brennero, a 1.374 metros de altitud, cruzando la cordillera principal de los Alpes desde Italia hacia Austria y hasta la frontera con Alemania. Tras un breve tramo por Alemania, llega el sprint final hacia Salzburgo. A la izquierda, el lago Chiemsee; a la derecha, los Alpes de Chiemgau. Un paisaje idílico.
Por la noche, en una taberna de Salzburgo, el ambiente es animado, alegre y bullicioso. Risas, debates sobre la vida, la política, la movilidad eléctrica... El pequeño Edoardo recibe puntualmente su comida. Finalmente, uno de los miembros levanta su copa en honor a la dirección del club y todos brindan.
Llegada a Traumwerk
El domingo por la mañana está programada la visita al Traumwerk (fábrica de sueños) de Hans-Peter Porsche, un museo interactivo cerca de Salzburgo. Aquí, el nieto del fundador de la empresa, Ferdinand Porsche, abre al público su colección privada. Les da la bienvenida personalmente a los participantes, coge a los niños en brazos y accede a hacerse fotos con ellos. Daniele Massaccesi, un cámara de Roma, observa a su alrededor con interés. Ha trabajado con directores como Steven Spielberg (Múnich) y, desde hace 25 años, repetidamente con Ridley Scott (Napoleón, La casa Gucci, Hannibal). Además, ha participado en producciones como Matrix Resurrections, El rey Arturo y El paciente inglés.
“Antes tenía un todoterreno diésel”, explica. “Pero en un momento dado comprendí que el futuro es eléctrico. Me impresionó que Porsche se atreviera a cambiar, y quería formar parte de ello”.
El primer Porsche de Massaccesi fue un Taycan, ahora conduce un Macan y espera con impaciencia el 718 eléctrico. “Para mí, los motores de combustión son un concepto anticuado, como un teléfono de disco. Conducir un vehículo eléctrico es sinónimo de potencia, silencio y limpieza, y aspiro a que la gente se convenza de ello”. A continuación, cuenta una anécdota entre risas: “Una vez, aparqué el Macan en los estudios Cinecittà de Roma. Ridley Scott estaba allí rodando The Dog Stars. Vio mi coche desde el suyo y, al pasar, se detuvo, asomó la cabeza por la ventanilla y gritó: ‘Por cierto, ¡bonito coche!’”.
Una opinión que también comparte Giulio Tedesco, de Udine. A sus 28 años, es uno de los miembros más jóvenes del club y lleva en él desde el principio. Tiene 1,2 millones de seguidores en YouTube como gamer y creador de contenido sobre coches. En su garaje particular tiene un Taycan Turbo S. Para la ruta, Porsche Italia le facilitó el Taycan Turbo GT con paquete Weissach.
“La visita a Traumwerk fue lo mejor, sin duda”, afirma al final del viaje. ¿Y el Turbo GT? “Por supuesto, también”, añade riendo. “Pero conocer a alguien de la familia Porsche es algo diferente. Me hace darme cuenta de que he conseguido algo que antes solo soñaba. ¡Hoy se ha hecho realidad!”.
Un mundo de experiencias con vistas panorámicas
Traumwerk fue creado en 2015 por Hans-Peter Porsche. El nieto del fundador de la compañía, Ferdinand Porsche, es un apasionado coleccionista. Allí, los visitantes pueden disfrutar de una gran variedad de experiencias: por ejemplo, una maqueta de tren de 400 metros cuadrados con 2,7 kilómetros de vías, 200 trenes, 540 cambios de agujas y 80.000 árboles en los paisajes de Alemania, Austria y Suiza. Dos años fueron necesarios para construir este mundo en miniatura a escala 1:87, con edificios famosos y escenas cotidianas cuidadosamente dispuestas. También se puede admirar una colección histórica de juguetes de hojalata con más de 2.000 piezas expuestas que datan de entre 1860 y 1930. Además, hay una colección de automóviles históricos, así como un amplio parque de atracciones con una zona infantil de aventuras y un tren de 1,3 km de longitud. En 2025, Traumwerk celebró su décimo aniversario. La idea para el futuro es crear un “Home of Clubs”, es decir, un punto de encuentro para quienes comparten su entusiasmo por la tecnología, la historia y el diseño. Traumwerk se encuentra en el municipio de Anger, en la región de Berchtesgadener Land (Alta Baviera), a unos 20 km de la ciudad austríaca de Salzburgo.
Información
Artículo publicado en el número 417 de Christophorus, la revista para clientes de Porsche.
Texto: Bernd Zerelles
Fotos: Tom Ziora, Federico Vecchio, Zoran Djekics (Stocksy), Alina Rudya (Bell Collective)
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