Desde hace más de 75 años los deportivos Porsche han provocado las emociones más intensas, diversas y difíciles de explicar en personas de todo el mundo. Desde los que conocen a la perfección cuál es la esencia de un auténtico deportivo, hasta aquellos para los que un automóvil es solo un medio de transporte, todos han sentido de una forma más o menos fuerte esa emoción Porsche. Tanto los que son propietarios como los que tan solo admiran un Porsche, para todos ellos siempre ha habido un momento, un instante, aunque solo haya sido una fugaz mirada, en que un Porsche les ha despertado una o múltiples emociones.
El color, el sonido del motor, el tacto de su interior e incluso el olor de los materiales de un Porsche pueden convertirse en un estímulo para nuestros sentidos y dar lugar a sensaciones que, en ocasiones, son difíciles de olvidar.
En determinadas personas, el estímulo de un sentido puede provocar inesperadas reacciones en otros. Eso es la sinestesia, una fascinante rareza neurológica que ante la estimulación de un sentido puede dar lugar a toda una experiencia sensorial en otros sentidos completamente distintos. Escuchar una música puede hacer que la asociemos con un color o una palabra puede llevarnos a experimentar un sabor o un olor.
La sinestesia no es una enfermedad y el origen de la palabra viene del griego "syn", cuyo significado es "junto", y de "aisthesis", que quiere decir "percepción". Es la curiosa capacidad que tienen algunas personas de "percibir" la experiencia sensorial de un sentido a través del estímulo de otro distinto. En Porsche sabemos muy bien cómo se activan casi todos ellos y cómo esos impulsos se combinan, se entrelazan y se convierten en un compendio de emociones, difíciles de explicar al volante de cualquiera de nuestros deportivos.
Un color, muchas emociones
En Porsche Ibérica acabamos de cumplir 40 años llevando esas emociones a los porschistas de España y Portugal, haciendo realidad sueños y creando nuevas experiencias. Un aniversario tan especial exigía algo muy especial, un Porsche único que representara toda esa historia, esas vivencias y el carácter de la península ibérica. Por supuesto, tenía que ser un nueveonce y a partir de ese momento empezó todo un proceso creativo en colaboración con los especialistas del programa Sonderwunsch de Porsche AG, los encargados de hacer que un Porsche se convierta en algo tan especial como para hacerlo diferente al de otro cliente, además de una perfecta representación de su personalidad.
Una vez en la sede de Zuffenhausen, había que crear ese Porsche único, un 911 como el que hubiera configurado un cliente español o portugués en 1984 y que hoy en día siguiera siendo el centro de todas las miradas de admiración. Lo primero que había que elegir es su color, una tarea difícil. Si hubiéramos preguntado al público en general qué color podría representar a España y Portugal, seguramente una de las respuestas hubiera sido el rojo, el tono que se asocia con la pasión y que compartimos en nuestras banderas; o el amarillo, por el sol que nos da vida. Pero el trabajo conjunto de los especialistas de Porsche Ibérica y los de Alemania dio a todo el proceso un punto de vista diferente e inesperado.
Y la sorprendente elección fue el verde. Pero no un verde cualquiera, un verde especial, único, creado exclusivamente para la edición limitada del 911 Cuarenta Edition, desarrollado a través del programa Paint to Sample Plus ofrecido por Porsche Exclusive Manufaktur y que permite crear colores únicos, a gusto del cliente. El verde Quercus del 911 Cuarenta Edition está inspirado en las hojas de encina que se extienden por todos los campos de España y Portugal, poblados por el género de los Quercus, cuyas principales variedades son encinas, robles y alcornoques. Una elección tan sorprendente como elegante y a la vez acertada.
Un tono verde que evoca naturaleza, libertad, elegancia y también un recuerdo a los clásicos verdes Irish Green y British Racing Green empleados en los Porsche de los años 60 y 70 pero con unos matices más cálidos y vegetales. Ningún otro Porsche lucirá este color inspirado en los campos de la península ibérica, solo los cuarenta 911 Cuarenta Edition que también lucen la silueta de una encina como protagonista del logotipo que identifica a cada uno de esos 911.
Homenaje a la artesanía y la tierra
El exterior del 911 más "ibérico" ya estaba definido, ahora hacía falta dar forma a un interior que fuese una perfecta representación de ese espíritu. El cuero tiene que ser el protagonista de ese interior, como ya lo es en la mayoría de los Porsche, pero tenía que hacerse de una forma diferente. El arte de la guarnicionería se ha ido perfeccionando sobre todo en España desde la Edad Media y tiene su origen en la fabricación de los elementos de cuero necesarios para las caballerías, las guarniciones. No puede haber mejor inspiración para el interior del 911 Cuarenta Edition que ese oficio artesano que permitía montar y controlar las caballerías.
Dos variedades de marrón, el color más natural del cuero, en tonos Trufa y Cohiba, combinados de manera magistral en todo el habitáculo y cosidos a mano con una costura cruzada en los paneles de las puertas y el salpicadero. Un trabajo de guarnicionería completamente artesanal que aporta un toque de elegancia tradicional y resalta la calidad de los acabados.
Una fuente de estímulos para la vista, el olfato y el tacto porque esa costura cruzada aporta un relieve que resulta casi irresistible tocar, en contraste con la suavidad del cuero. La parte central de los asientos es una combinación de todos esos colores presentes en la naturaleza de la península ibérica, verde y tierra, configurados en una elegante confección de cuadros tartán.
Exclusivo e innovador
Esta edición especial lo es no solo por su aspecto, también por su motor T-Hybrid, la primera generación del 911 que equipa una mecánica híbrida, sin renunciar al rendimiento y las sensaciones de un bóxer de seis cilindros con 541 CV y un cambio PDK de ocho relaciones. Esencia 911 adaptada a los nuevos tiempos para que disfrutar del Cuarenta Edition sea todavía más placentero y sin limitaciones de ningún recorrido, incluso en los trazados urbanos, gracias a su distintivo ECO.
Si al contemplar el 911 Cuarenta Edition has experimentado la extraña sensación de que tus sentidos se alteraban, tus emociones estaban a flor de piel y no podías controlar el cúmulo de estímulos que te producía, no te preocupes, eso es la sinestesia Porsche. El único tratamiento es pasarse por un Centro Porsche y seguro que allí encuentras el remedio para canalizar esta alteración de tus emociones.
Información
Artículo publicado en el número 416 de Christophorus, la revista para clientes de Porsche.
Texto: Pedro Berrio
Fotos exteriores: Enrique Brooking
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