El equipo conoce el circuito de 4,684 kilómetros gracias a las pruebas realizadas allí con el modelo anterior. Antes de viajar a esta próxima prueba, en el centro de desarrollo de Weissach se ultimó la configuración de los dos avanzados vehículos de competición, que tienen unos 515 caballos de potencia. Un simulador de última generación, con sus potentes actuadores electromecánicos de la empresa VI-Grade, reproduce hasta el más mínimo detalle del Autódromo Internacional do Algarve. La respuesta a los mandos del 911 RSR virtual en la pantalla panorámica de 180 grados se acerca a la realidad.

Alexander Stehling, Director de Operaciones del WEC, 2021, Porsche AG
Alexander Stehlig, Director de Operaciones del WEC.

"La simulación es muy precisa, pero nunca puede ser una reproducción de la realidad al cien por cien. Esto significa que siempre tenemos que cotejarla con los datos reales de las primeras pruebas en pista", explica Alexander Stehlig, Director de Operaciones del WEC. Para preparar el trabajo en el simulador, se instalan los últimos datos del circuito. Hay varios proveedores que realizan regularmente mediciones con tecnología láser y ofrecen los correspondientes modelos del circuito para importarlos a la simulación basada en rFactor Pro. Las observaciones de la vida real complementan el proceso. Aquí, los datos generados por los equipos de los clientes desempeñan un papel fundamental. Por ejemplo, la información obtenida del 911 RSR de Proton Competition en las European Le Mans Series (ELMS) ayuda a optimizar el modelo. "La representación virtual se basa generalmente en dos factores principales: el modelo del vehículo y los datos de la pista", añade Stehlig. "Teóricamente, hay un tercer factor llamado piloto. Sin embargo, un piloto virtual nunca es totalmente realista, así que eliminamos esa variable y ponemos uno real en el simulador".

911 RSR de Proton Competition en las European Le Mans Series

Los datos de la pista proceden de fuentes externas; el modelo del vehículo comprende los componentes del motor, la aerodinámica, el chasis y los neumáticos, entre otros. La plataforma de simulación ofrece una cantidad de datos de telemetría similar a la que generan los sensores reales en pista. El análisis de estos valores permite un trabajo de puesta a punto específico, y también se incorporan siempre los comentarios del conductor. "Nuestros pilotos saben exactamente cómo realizar el trabajo en el simulador", dice Stehlig. "Esto significa que sus vueltas en el circuito virtual son exactamente como las del circuito real. Eso es extremadamente importante". Un ejemplo de la temporada 2020 ilustra lo decisivo que resulta adoptar un enfoque realista para los pilotos. El campeón de la Porsche TAG Heuer Esports Supercup, el australiano Joshua Rogers, tuvo la oportunidad de participar en una sesión de simulador como parte de los premios para el ganador del título. "A Josh no le costó mucho acercarse a los tiempos de vuelta de Mathieu Jaminet y Sven Müller, pero nuestros pilotos coincidieron después: si Josh condujera así en la vida real, sería peligroso. Asume riesgos que nadie se atrevería a tomar en el circuito real".

Pascal Zurlinden, Director de los Equipos Oficiales Porsche, 2020, Porsche AG
Pascal Zurlinden, Director de los Equipos Oficiales Porsche.

La simulación invita a seguir trayectorias arriesgadas. No es de extrañar, porque un trompo o una salida de pista no duelen. Si un vehículo acaba en el muro de neumáticos, todo lo que se necesita es un rápido reinicio. En un instante, el coche vuelve a los boxes y puede empezar una nueva vuelta. Los simuladores no causan daños costosos al coche y los numerosos kilómetros virtuales no provocan el desgaste de los componentes. Además, un cambio de ubicación lleva muy poco tiempo. "En un simulador, en diez minutos se puede hacer el cambio de Portimão a Le Mans, por ejemplo", explica Pascal Zurlinden, Director de los Equipos Oficiales Porsche. "Descargar los más de 20 kilómetros del Nordschleife puede llevar hasta 15 minutos. Los rápidos tiempos de descarga, el cómodo trabajo de puesta a punto y lo económicos que resultan los circuitos virtuales hacen del simulador una herramienta extremadamente atractiva".

Piloto en el Simulador de Porsche, 2021, Porsche AG

Porsche Motorsport utiliza el simulador para preparar todas las carreras con el 911 RSR y también lo utiliza intensamente para la participación en el Campeonato del Mundo de Fórmula E ABB FIA, entre otros. El puesto de conducción es casi idéntico al del Porsche 99X Electric. Para cambiar a una simulación de GTE solamente se retira el sistema Halo y se instala el volante de un GTE-Pro. A una sesión intensiva de Fórmula E con André Lotterer en Nueva York le sigue inmediatamente una prueba en Portimão con Kévin Estre al volante. "El circuito de Portugal fue reasfaltado el año pasado para la carrera de Fórmula 1. Ya era muy exigente con los neumáticos y la nueva superficie lo ha hecho aún más", comenta Stehlig. El experimentado ingeniero añade: "Por eso es aún más importante utilizar los últimos datos de Michelin y ganar una experiencia virtual decisiva antes de que las ruedas reales giren por primera vez en Portimão".

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